Desde el principio entendimos que el valor de Tadaima no estaba solo en lo que hacen, sino en cómo lo hacen. Aquí es donde nuestra colaboración tomó forma:
Un héroe moderno: Nos basamos en su arquetipo de marca, el héroe, para construir una narrativa que transmita confianza y cercanía. Este enfoque permitió posicionar a Tadaima como ese socio que siempre tiene una solución y te acompaña en cada paso.
Un diseño con propósito: Todo en la identidad visual de Tadaima tenía que hablar de tecnología accesible y personalizada. Creamos un sistema que incluye su tipografía exclusiva, Dwight, y elementos gráficos como burbujas y QR, que no solo son visualmente llamativos, sino que comunican dinamismo y modernidad. Cada pieza, desde las tarjetas hasta las presentaciones, debía sentirse ágil y llena de energía.
Mensajes que conectan: No se trata solo de decir que haces tecnología, sino de cómo lo dices. Trabajamos en mensajes clave que hablan directamente al cliente: su visión es nuestra prioridad, y juntos podemos construir algo extraordinario.